Las puertas que no cierran y las ventanas que se atascan son, frecuentemente, síntomas de un asentamiento diferencial de la cimentación, un movimiento del terreno que desplaza ligeramente la estructura y deforma los marcos. Se identifica cuando varias puertas o ventanas empiezan a fallar a la vez, aparecen grietas diagonales próximas y los ajustes de carpintería duran poco tiempo.
Distinguir entre un problema de carpintería y uno estructural es fundamental. Si el origen está en el terreno, ajustar la puerta o cepillar la madera solo solucionará el problema de forma temporal. Con el tiempo, las deformaciones volverán a aparecer.
En este artículo te explicamos cómo identificar la causa y qué solución existe cuando el problema está realmente en los cimientos de la vivienda.