Ante la aparición de grietas en una pared, los tres primeros pasos son observar antes de actuar, documentar la evolución y diferenciar las grietas estéticas, de las grietas estructurales. Lo que no conviene hacer nunca es taparlas directamente con pintura o masilla sin haber identificado primero su causa, porque eso oculta el problema y dificulta cualquier diagnóstico posterior.
En esta guía te explicamos cómo actuar paso a paso, qué señales son urgentes y cómo elegir al profesional adecuado.