Para garantizar la seguridad del paso de una carga excepcional con un peso total de 5.000 kN por la carretera RD 909, en Francia, fue necesario realizar una intervención preventiva para consolidar el terreno situado bajo la calzada.
El recorrido, caracterizado por la presencia de muros de contención de piedra y dos puentes de arco, presentaba un terreno granular poco compacto, expuesto a posibles asentamientos debido a la elevada sobrecarga prevista.
Además, las estructuras de contención de la carretera no estaban dimensionadas para soportar empujes horizontales muy elevados durante el paso del convoy.
La intervención, mediante inyecciones en el terreno hasta una profundidad de 2,50 m desde la superficie de la calzada, contribuyó a mejorar la cohesión del terreno, alcanzando un doble objetivo:
Reducir la deformabilidad del terreno para limitar los asentamientos verticales de la calzada durante el paso de la carga excepcional.
Reducir los empujes horizontales sobre la estructura de contención gracias al aumento de la cohesión efectiva del terreno situado tras el muro.
La intervención fue necesaria tras las verificaciones técnicas preliminares realizadas por la empresa BTPS Atlantique, que pusieron de manifiesto la necesidad de reforzar el terreno para evitar posibles asentamientos de la calzada y excesivos empujes sobre las obras de contención.
En lugar de optar por un refuerzo estructural de los muros de contención, que habría supuesto largos plazos de ejecución y elevados costes, se decidió actuar directamente sobre el terreno, aumentando su cohesión efectiva y reduciendo así el empuje horizontal sobre los muros de contención.