En el puerto de Brest, en el noroeste de Francia, apareció una cavidad a la altura del dique de carenado n.º 1, debilitando el muelle de conexión.
Las investigaciones revelaron una cavidad de más de 12 m³, compuesta por una columna vertical y una prolongación horizontal conectadas entre sí, que ponían en riesgo la estabilidad de la estructura.
En solo dos días, la intervención de Uretek, combinando bombeo de arcilla expandida y la inyección de resinas expansivas, permitió rellenar la cavidad y estabilizar definitivamente el terreno, sin excavaciones, sin retirada de escombros y con un impacto mínimo en la actividad portuaria.