Cuando se observan grietas en las paredes de una vivienda, la reacción natural es pensar inmediatamente en “rellenarlas” o "sellarlas” para que la pared vuelva a ser estéticamente bonita y recuperar la tranquilidad. Pero si la causa de las grietas es un asentamiento del terreno de cimentación, esta intervención superficial podría ser no solo inútil, sino también peligrosa. Te contamos el por qué.