Una solución geotécnica para corregir asientos, mejorar terrenos degradados y actuar bajo carreteras, autovías y líneas ferroviarias minimizando las afecciones al tráfico.
CUANDO LA PATOLOGÍA VISIBLE TIENE SU ORIGEN BAJO LA INFRAESTRUCTURA
Fisuras longitudinales en el firme, hundimientos de arcenes, cunetas deformadas, asientos diferenciales o pérdida recurrente de geometría de una vía ferroviaria pueden ser manifestaciones superficiales de un problema situado varios metros por debajo.
Las carreteras, autovías y líneas ferroviarias, tanto convencionales como de mercancías, se apoyan frecuentemente sobre importantes volúmenes de terraplén cuyo comportamiento puede evolucionar durante la vida útil de la infraestructura.
Rellenos heterogéneos o insuficientemente compactados, circulación de agua, lavado y migración de finos, deficiencias de drenaje o variaciones de humedad pueden provocar una progresiva pérdida de prestaciones del terreno.
El resultado es la aparición de zonas descomprimidas, pérdida de capacidad portante e incluso huecos internos que pueden terminar manifestándose en superficie.
Las inyecciones de resinas expansivas permiten abordar el problema desde otra perspectiva: acceder al terreno desde la superficie mediante perforaciones de pequeño diámetro y actuar directamente sobre los niveles que presentan características mecánicas insuficientes, sin necesidad de realizar excavaciones generalizadas.

¿QUÉ PATOLOGÍAS PUEDEN INDICAR UN PROBLEMA EN EL TERRAPLÉN?
No existe una única manifestación característica. La patología depende de la geometría de la infraestructura, los materiales existentes, el agua y las cargas que actúan sobre ella.
En carreteras y autovías, algunos indicadores habituales son:
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Asientos diferenciales del firme
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Fisuras longitudinales, especialmente próximas a arcenes o bordes del terraplén
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Deformaciones o hundimientos de cunetas
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Pérdida de cota en arcenes
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Irregularidades recurrentes después de reparaciones superficiales
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Pérdida o migración de material en el interior del terraplén
En infraestructuras ferroviarias, pueden aparecer:
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Asientos recurrentes de vía
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Pérdida progresiva de geometría
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Necesidad frecuente de bateo o corrección
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Zonas localizadas con menor capacidad portante
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Degradación asociada a problemas de drenaje
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Deformaciones del terraplén o de sus márgenes
En líneas de mercancías adquiere especial importancia el efecto acumulativo de las cargas repetidas y las elevadas cargas por eje. Una zona debilitada puede experimentar deformaciones progresivas aunque inicialmente el problema sea muy localizado.
Por ello, antes de decidir la solución resulta imprescindible determinar dónde se encuentra realmente el terreno afectado y por qué se está deformando.
DEL DIAGNÓSTICO GEOTÉCNICO AL DISEÑO DE LA INYECCIÓN
Una intervención mediante resinas no debería plantearse simplemente como una determinada cantidad de producto por metro cuadrado.
El primer paso es construir un modelo geotécnico de la zona afectada.
La investigación puede combinar inspección visual, información histórica, levantamientos topográficos, auscultación, sondeos y ensayos de penetración.
Los ensayos de penetración dinámica resultan particularmente interesantes para este tipo de actuaciones, ya que permiten obtener perfiles de resistencia con la profundidad e identificar niveles con menor compacidad.
A partir de la investigación debe determinarse el volumen de terreno que requiere tratamiento:
longitud afectada × anchura afectada × profundidad de tratamiento
Sobre este modelo tridimensional se establece posteriormente la disposición de las perforaciones, su separación, los diferentes niveles de inyección y los criterios de control.

¿QUÉ OCURRE EN EL TERRENO DURANTE LA INYECCIÓN?
El tratamiento se realiza introduciendo una resina expansiva bicomponente mediante tubos de pequeño diámetro instalados hasta las profundidades previamente definidas.
La reacción de expansión genera una acción mecánica sobre el terreno circundante.
La resina tiende inicialmente a ocupar huecos, discontinuidades y zonas de menor resistencia. Posteriormente, su expansión genera una acción de compactación y confinamiento sobre el terreno.
El objetivo es mejorar el comportamiento conjunto terreno–resina, aumentando la resistencia del volumen tratado y reduciendo su deformabilidad.
Por este motivo, la inyección debe realizarse de forma progresiva y controlada.
Parámetros como la presión, la cantidad de material introducido, las admisiones y la respuesta superficial permiten adaptar la ejecución a las condiciones que realmente se encuentran durante los trabajos.

CONTROL Y VERIFICACIÓN: COMPARAR ANTES Y DESPUÉS
Una ventaja importante de este tipo de intervención es la posibilidad de verificar los resultados mediante ensayos comparativos.
Los ensayos de penetración realizados antes del tratamiento permiten establecer una situación inicial. Repitiéndolos después de la intervención es posible cuantificar el incremento de resistencia conseguido.

También puede realizarse seguimiento topográfico o mediantesistemas láser de alta precisión durante la ejecución, incluso en el caso de trabajos ferroviarios utilizar sistemas de medición para el seguimiento de la vía a través de inclinómetros triaxiales.
Este control resulta especialmente importante cuando se trabaja bajo una infraestructura ferroviaria, donde cualquier movimiento debe mantenerse dentro de las tolerancias previamente establecidas.
Pero la comprobación no debería terminar al finalizar la inyección. Cuando la patología original está relacionada con asientos progresivos, el seguimiento posterior aporta información especialmente valiosa.

EL CONDICIONANTE FUNDAMENTAL: MANTENER EL TRÁFICO
En infraestructuras lineales, la solución técnicamente más potente no siempre es la más adecuada si requiere interrumpir durante largos periodos la explotación.
Una reparación convencional de un terraplén puede implicar demolición del firme, excavación, retirada del material existente, aportación y compactación de nuevos materiales y posterior reconstrucción de las capas superiores.
En una carretera supone ocupaciones de carril, señalización, desvíos y afecciones al usuario.
En una línea ferroviaria puede implicar bloqueos o limitaciones temporales de circulación.
Las inyecciones permiten reducir considerablemente estas operaciones porque el acceso al terreno se realiza mediante perforaciones de reducido diámetro.
En carreteras y autovías, los trabajos pueden organizarse mediante ocupaciones parciales de carril, actuaciones desde el arcén o trabajos nocturnos.
En ferrocarril pueden diseñarse intervenciones desde los márgenes de la plataforma o mediante perforaciones verticales e inclinadas, adaptando la producción a las ventanas de mantenimiento disponibles.
Esto adquiere especial relevancia en líneas ferroviarias convencionales y de mercancías, donde la disponibilidad de la infraestructura puede ser un factor tan importante como el propio coste directo de la reparación.

TRES ESCENARIOS REPRESENTATIVOS DE INTERVENCIÓN
La siguiente tabla puede utilizarse para mostrar órdenes de magnitud de distintas actuaciones.
| Tipo de infraestructura | Longitud intervenida | Tiempo de ejecución | Afección al tráfico |
|---|---|---|---|
| Carretera con asiento localizado, fisuración longitudinal | 5.000 m2 | 25 jornadas | Tráfico alternativo / ocupación parcial |
| Línea ferroviaria alta velocidad | 490 m | 13 jornadas/ ventanas de trabajo | Trabajos adaptados a intervalos con/sin circulación |
Esta comparación permite introducir un concepto que resulta fundamental para evaluar económicamente este tipo de soluciones: el coste de una reparación no es únicamente el coste directo de la obra.
Debe considerarse también la señalización, los desvíos, la reconstrucción de pavimentos, los medios auxiliares y, especialmente, el impacto que genera la indisponibilidad de la infraestructura.
EL MARCO TÉCNICO: CARRETERAS Y FERROCARRILES
El diseño de cualquier intervención debe integrarse dentro de los criterios geotécnicos y constructivos establecidos para cada infraestructura.
En carreteras, el Pliego de Prescripciones Técnicas Generales para Obras de Carreteras y Puentes (PG-3), de la Dirección General de Carreteras, constituye una referencia fundamental. Su articulado contempla las condiciones relativas a explanaciones, terraplenes, drenajes, cimentaciones y diferentes técnicas de tratamiento del terreno.
En el ámbito ferroviario, Adif dispone de normativa técnica específica para plataforma, geología, geotecnia y estudio de materiales, incluyendo criterios relacionados con las obras de tierra y los materiales constituyentes de los terraplenes.
Estas referencias ponen de manifiesto una cuestión esencial: una intervención mediante inyecciones debe entenderse como una actuación geotécnica sobre un elemento integrante de la infraestructura, y no simplemente como la aplicación de un producto.
Por ello, el tratamiento debe diseñarse a partir de las características del terreno, la geometría del terraplén, las cargas existentes, el agua y los requisitos de explotación.

ACTUAR SOBRE LA CAUSA Y NO ÚNICAMENTE SOBRE EL SÍNTOMA
Cuando una carretera presenta reiteradamente una fisura en el mismo punto o una vía ferroviaria necesita correcciones periódicas de geometría, la repetición de actuaciones superficiales puede convertirse en un ciclo de mantenimiento continuo.
Si el origen de la deformación se encuentra varios metros por debajo, es necesario actuar sobre ese terreno.
Las inyecciones de resinas expansivas ofrecen la posibilidad de hacerlo sin desmontar previamente la infraestructura situada sobre él.
Esta capacidad permite plantear tratamientos selectivos en carreteras, autovías y plataformas ferroviarias donde la reducción de los tiempos de intervención constituye un requisito esencial.
No obstante, la técnica no sustituye al diagnóstico geotécnico. Problemas relacionados con superficies profundas de deslizamiento, drenajes deficientes, erosiones activas o inestabilidades globales pueden requerir actuaciones adicionales o soluciones diferentes.
El punto de partida debe ser siempre el mismo: identificar el mecanismo que provoca la patología y diseñar la intervención para corregirlo.
PREGUNTAS FRECUENTES
¿Es necesario cortar completamente una carretera para realizar las inyecciones?
No necesariamente. Las perforaciones necesarias son de pequeño diámetro y los equipos pueden ocupar superficies reducidas. Dependiendo de la geometría y de la ubicación del tratamiento, los trabajos pueden organizarse desde el arcén, mediante ocupaciones parciales de carril o en horarios de menor intensidad de tráfico. Cada actuación debe disponer, en cualquier caso, de su correspondiente planificación y señalización.
¿Se puede trabajar en una línea ferroviaria sin desmontar la vía?
Normalmente, sí. Las perforaciones pueden diseñarse desde diferentes posiciones de la plataforma y ejecutarse verticalmente o con inclinación para alcanzar el volumen de terreno objetivo. La metodología concreta dependerá de la configuración de la vía, las instalaciones existentes y las condiciones establecidas por el administrador de la infraestructura.
¿Cómo se comprueba que el terreno ha mejorado?
Una posibilidad es realizar ensayos penetrométricos comparativos antes y después del tratamiento. Los ensayos de penetración permiten obtener perfiles de resistencia con la profundidad y comprobar cuantitativamente la evolución del terreno. Estos controles pueden complementarse con seguimiento topográfico y auscultación durante y después de los trabajos.
¿Las inyecciones sirven para cualquier problema de un terraplén?
No. La idoneidad de la solución depende del mecanismo que origina la patología. Una pérdida localizada de compacidad, la existencia de huecos o determinadas zonas de baja resistencia pueden ser susceptibles de tratamiento mediante inyección. Una inestabilidad global del terraplén, una superficie profunda de deslizamiento o un problema de drenaje activo pueden requerir medidas complementarias o una solución diferente. Por ello, el diagnóstico geotécnico previo muy necesario.
NUESTRA EXPERIENCIA
En más de 35 años de experiencia y tras realizar más de 66.000 intervenciones en todo el mundo, hemos podido trabajar en todos los sectores. Disponemos de una amplia experiencia en las inyecciones de resinas en infraestructuras lineales.
Aquí puedes ver algunos ejemplos:
